Dos días cubren los imprescindibles de Barcelona, pero es una carrera por lo más destacado, porque la ciudad pide de verdad tres para repartir bien la ruta de Gaudi, el casco antiguo y la playa. En 48 horas puedes hacer lo esencial de Gaudi el primer día (Sagrada Familia, las casas del Passeig de Gracia, Park Guell) y el casco antiguo el segundo (la catedral, El Born, el Museo Picasso, La Boqueria, La Rambla), colando un rato corto de playa o de puesta de sol si aguanta la energía. Lo que hay que sacrificar: Montjuic, el Palau de la Musica, una tarde de playa en condiciones y todo paseo sin prisa, así que es una marcha forzada. Va bien para un fin de semana, una escala o un primer aperitivo. Lo innegociable: reserva con antelación las entradas con hora de la Sagrada Familia y del Park Guell semanas antes de volar, además de la Casa Batllo o La Pedrera, o no entrarás en absoluto. Instálate en el Barri Gotic para que el día del casco antiguo se haga a pie y los saltos de metro hacia Gaudi sean rápidos. Mantén los bolsos cerrados, el casco antiguo y el metro son puntos calientes de carterismo.