Sí, tres días son la duración correcta para Barcelona, y es lo que recomendamos para una primera visita. Da una jornada entera a la ruta de Gaudi (Sagrada Familia, las casas del Passeig de Gracia, Park Guell), una jornada propia al casco antiguo (la catedral, El Born, el Museo Picasso, La Boqueria, La Rambla), y una tercera jornada que combina la playa con la sala de conciertos modernista y el parque de la Ciutadella a un ritmo más relajado. Comes bien por el Eixample, El Born y la Barceloneta, encajas tanto una tarde de playa en condiciones como una puesta de sol, y todavía te sientas en una plaza en vez de cruzarla a la carrera. Lo que sigue quedando fuera: Montjuic en su conjunto y toda excursión, que es justo lo que añade un cuarto día. Va bien para primeros visitantes, parejas y quien siga luego hacia Sevilla o Granada. Alójate en el Eixample: se va a pie a las casas de Gaudi del Passeig de Gracia, se está cerca de la Sagrada Familia, y su red de metro hace que el casco antiguo y la playa se alcancen rápido. Reserva la Sagrada Familia, el Park Guell y las casas del Passeig de Gracia semanas antes de volar, y mantén los bolsos cerrados en el casco antiguo y en el metro.